El 21 de setiembre de cada año, se celebra el “Día Internacional de la Paz”, promoviendo el cese al fuego y la violencia mundial. La paz significa que existen las condiciones necesarias para que las personas se puedan desarrollar plenamente cuando existe el respeto, la igualdad, la tolerancia y la justicia, valores que constituyen la base de los Derechos Humanos.
Hay paz cuando no hay guerra, pero también cuando no hay violencia en el hogar, en la comunidad y en la sociedad; cuando discutimos los conflictos y somos capaces de ponernos de acuerdo sin usar la violencia.
La Paz en la familia, por ejemplo, implica respetar al esposo o la esposa; motivar a los hijos para que vayan a la escuela a aprender; evitar golpear o gritar porque las cosas no salen como se quiere.
La paz en la comunidad es respetar a mi vecino y a todas las personas, ser tolerante para poder vivir todos en armonía y resolver nuestros conflictos de manera pacífica, sin violencia.
En la sociedad, la paz significa que deben respetarse los derechos de todos por igual y que todos tenemos la responsabilidad de buscar el bien común.
Construimos la paz cuando: Respetamos los derechos del otro y hacemos respetar sin violencia nuestros derechos. Vivimos en democracia, porque tenemos capacidad de elegir. Somos justos y reconocemos la igualdad de derechos y obligaciones entre los miembros de una comunidad. Hacemos lo mejor para todos y no sólo para algunos. Resolvemos nuestros conflictos de manera pacífica y respetamos las leyes.
“Si las guerras y la violencia nacen en nuestras mentes…
es en nuestras mentes donde deben construirse los baluartes de la Paz”.

